(Fragmento de la obra "Tardes de lluvia en el porche", de la artista María Rosa Muñoz)

El diablo no es el príncipe de la materia, el diablo es la arrogancia del espíritu, la fe sin sonrisa, la verdad jamás tocada por la duda.
(Dicho por Guillermo de Baskerville, en El nombre de la rosa, de Umberto Eco).

martes, septiembre 14, 2010

Saramago, el bloguero


Saramago fue un escritor tardío pues empezó a publicar literatura después de los cincuenta años; ganó el premio Nobel a los 76, e inauguró un blog a los 86 años. Un blog es una bitácora sin fin, mutante como todo lo que existe en la zona virtual del Internet, con estilo de mucha precisión y el manejo sutil de la espontaneidad crítica. Y el blog le permitió a Saramago exponer de manera más abierta sus ideas sobre diversos tópicos políticos, literarios, religiosos, etc.

Hasta ahora, mi blog ha funcionado como una pizarra en donde he venido colgando algunos textos que me interesa que alguien —ese navegante que anda husmeando por cada portal— lo lea. Pero una escritura especialmente hecha para un blog implica tener una idea clara y escribirla con un estilo conciso. Así, si queremos hacer del blog una bitácora virtual, entonces la brevedad cobra relevancia y se convierte en una cualidad intrínseca. No sólo la brevedad también la contundencia de lo dicho y la espontaneidad crítica que impide muchos rodeos y una más abierta invitación a la polémica. En su blog, Saramago también es un provocador solo que su provocación es mucho menos elaborada que en su literatura y mucho más directa: un tirador de la palabra más franco que encubierto, más persona que personaje.

Espero añadir esa dimensión a mi propio acoso palabrero.

No hay comentarios: