(Fragmento de la obra "Tardes de lluvia en el porche", de la artista María Rosa Muñoz)

El diablo no es el príncipe de la materia, el diablo es la arrogancia del espíritu, la fe sin sonrisa, la verdad jamás tocada por la duda.
(Dicho por Guillermo de Baskerville, en El nombre de la rosa, de Umberto Eco).

miércoles, noviembre 04, 2015

Octava carta a la Comunidad de la UASB


Presentación del poemario Mística del tabernario, el 22 de octubre, en el Salón de Honor, del edificio Olmedo, en la UASB; con los poetas Xavier Oquendo y Sandra De la Torre.

             El proceso de nombramiento del rector de la UASB, sede Ecuador, cumplió la primera etapa de consulta previa, no vinculante. Agradezco, fraternalmente, a las personas que apoyan mi postulación y manifiesto mi respeto por aquellas que lo hacen por César Montaño. Yo no llevé a cabo, en rigor, una “campaña electoral” porque, en primer lugar, resido en Bogotá, Colombia, y, en segundo lugar, porque he asumido desde un principio, como señalan con claridad los Estatutos, que en la UASB, una universidad de la región, el sistema para la designación del rector es de nombramiento y no de elección. Tanto es así que todas las autoridades dentro de la universidad son escogidas por el propio rector sin ningún tipo de propuestas o sugerencias de sus respectivas áreas.
Es lamentable, por cierto, que no se haya aclarado suficientemente este punto, en el intento de posicionar la idea de que el Consejo Superior tiene que acatar sin más el resultado de la consulta, jugando, sin ningún recato, con la figura de la presión a través de agentes internos y externos a la UASB. Además, en esta desigual “campaña”, ni las asociaciones ni la comisión de Consulta previa aceptaron organizar un diálogo público y conjunto de los postulantes para exponer, en igualdad de condiciones, nuestros planes de trabajo; es más, ni siquiera la invitación de Francisco Herrera Arauz, de Ecuador Inmediato, ni de Diego Oquendo, de Radio Visión, para dialogar en sus respectivos programas, fueron aceptadas por César Montaño. Pero, más cuestionable aún, fue la parcialización —pública y mediática— del rector saliente a favor del otro postulante.
En todo caso, el Consejo Superior, que se reunirá del 5 al 7 de noviembre en Sucre, Bolivia, ahora que sabe que ambos postulantes gozan de apoyos —diferentes, eso sí, en la medida en que uno hizo 45 días de campaña y yo, con todo derecho, me acogí a una forma distinta de exponer mis ideas y mi propuesta para la UASB—, tiene la tarea de sopesar los elementos de las hojas de vida de cada uno, su experiencia de gestión y docencia, sus publicaciones, sus premios y distinciones, el modelo de gestión que se propone y la capacidad de llevarlo a cabo, y si los grados académicos de los postulantes cumplen con los requisitos que señala la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) del Ecuador.
En medio de este proceso de nominación, dejo constancia de mi gratitud a los intelectuales y artistas ecuatorianos, encabezados por Abdón Ubidia (Premio Espejo 2011) y Pavel Egüez, autor de los hermosos murales de la UASB, por señalar en carta abierta al Consejo Superior, su respaldo a mi postulación. Igualmente a Fernando Tinajero (Premio Espejo 2015), Julio Pazos (Premio Casa de las Américas), Raúl Pérez Torres (Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana), Iván Egüez, Jorge Dávila Vázquez, Jorge Núñez (Premio Espejo 2010), Jenny Londoño, Edgar Allan García, Raúl Arias, Juana Neira, entre otros.
            Asimismo, agradezco, muy especialmente, tanto al ex presidente Alfredo Palacio, en cuyo gobierno serví al país como ministro de Educación y Cultura, como al académico Humberto Robles, profesor Emérito de Northwestern University y visitante del Área de Letras y Estudios Culturales de la UASB, por las sendas cartas de apoyo que han enviado al Consejo Superior.
De igual manera, a los ex estudiantes de Colombia, Venezuela, Argentina y España que, aunque no pudieron votar en la Consulta previa, han enviado las respectivas notas de apoyo a mi postulación. Y, también, a los estudiantes ecuatorianos que se acercaron espontáneamente y con cariño a saludar y a votar por mi propuesta el día 30 de octubre. Y, algo muy importante desde el afecto, va mi gratitud al pequeño equipo de trabajo que se encargó de difundir mis ideas sobre la universidad y lo que será mi rectorado de ser nominado por el Consejo Superior.
Debo decir también que durante el proceso de la consulta previa no quise interrumpir las clases de los estudiantes ni alterar la vida académica y funcionamiento administrativo de la UASB; así como tampoco respondí a la ola de rumores, mentiras (con las que se pretendió convertirme en un extraño o supuesto “enemigo” de la Universidad a la que contribuí a fundar y con la que siempre he estado y estoy vinculado) y ataques cibernéticos de quienes —esos sí— han politizado a la institución como en los viejos tiempos en que la ultraizquierda hipotecó la autonomía de la universidad ecuatoriana convirtiéndola en reducto de sectarios.
Mi propuesta, ustedes lo saben, tiene como pilar fundamental inaugurar un nuevo estilo de conducción académica y administrativa, muy distante de personalismos y cacicazgos, pero muy cerca de las necesidades profesionales de la gente que labora en la Universidad, en cada ámbito de su gestión —sea académico o administrativo—. Para ello, generaré líneas de trabajo que descentralicen las funciones del rectorado y permitan a los directores de áreas y sus equipos tener capacidad de acción y decisión en lo que ataña a sus responsabilidades.
También reafirmo mi compromiso de que, de resultar designado rector, no optaré por ningún cargo de elección popular pues, más allá de que la Ley lo permita, considero que aquello politiza sin beneficio de inventario a nuestra querida institución. Finalmente, ratifico los conceptos desarrollados en las siete cartas anteriores respecto de mis principios, visión y programa de trabajo y, si soy nombrado rector por el Consejo Superior, asumiré la función con las estrictas credenciales académicas que merece este nuevo período de la Universidad Andina Simón Bolívar.

Con el poeta Julio Pazos, luego de la charla "Bolívar y el alma del héroe", el 13 de octubre, en el salón Manuela Sáenz, de la UASB.

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