(Fragmento de la obra "Tardes de lluvia en el porche", de la artista María Rosa Muñoz)

El diablo no es el príncipe de la materia, el diablo es la arrogancia del espíritu, la fe sin sonrisa, la verdad jamás tocada por la duda.
(Dicho por Guillermo de Baskerville, en El nombre de la rosa, de Umberto Eco).

martes, diciembre 21, 2010

Ecuador no tiene más demandas para Colombia: Raúl Vallejo

Fernando Arboleda Ripoll y Raúl Vallejo, en La Victora, Valle del Cauca, el miércoles 15 de diciembre de 2010, embajadores de Colombia en Ecuador y de Ecuador en Colombia, respectivamente.


Llega con muy buen ánimo a recomponer las relaciones con Colombia. ¿Qué será lo primero que va a hacer al respecto?

Poner el tema de los refugiados en la agenda es importante para nuestra concepción humanitaria del problema. Avanzaremos en un trabajo de salud y educación en la zona de frontera para construir allí una zona de paz, pero también nos dedicaremos a estrechar los lazos culturales entre los dos países. Tenemos, próximamente, la feria del libro en Bogotá y nuestro país va a tener una presencia significativa en esa feria. Reafirmaremos esos lazos históricos que nos han unido. Y revisaremos proyectos que tenemos en la agenda, como la ampliación del puente Rumichaca. En proyectos grandes, haremos el seguimiento de la construcción de las centrales térmicas y al cuidado de las cuencas hidrográficas. Muchas tareas esperan para ser coordinadas y ejecutadas.

Es interesante que el presidente Correa le haya encomendado a un intelectual como usted recomponer las relaciones con Colombia...

La razón es que he estado trabajando con el presidente Correa desde el inicio de su gestión como Ministro de Educación. Tenemos una relación cercana. El Presidente sabe que soy una persona abierta al diálogo, respetuosa de las diferencias, y que creo en el proyecto gubernamental de la revolución ciudadana. Además, me gusta aceptar los desafíos, sobre todo si son para construir puentes.

¿Le parece significativo que el presidente Santos haya escogido como embajador de Colombia en Ecuador a un ex magistrado como el doctor Arboleda Ripoll, quien, además, es experto en derecho internacional humanitario y muy conocedor de la Corte Penal Internacional?

Recién acabo de conocer al embajador Arboleda y tengo gran respeto por su trayectoria. Estuvimos hablando largamente, sobre todo del tema de los refugiados colombianos en el Ecuador. Es alguien que entiende el trabajo humanitario que debe darse en el campo de las relaciones internacionales.

Se lo pregunto porque ustedes nos tienen demandados ante la Corte Penal Internacional por el tema de la fumigación. Ahora que les hemos entregado los discos duros de 'Raúl Reyes', ¿también nos van a demandar?

Las demandas que se hicieron en su momento siguen su curso en las cortes y tendrán una resolución jurídica, pero pensar en nuevas demandas, por el momento, no está en la agenda del Gobierno ecuatoriano. Insistimos en que se nos diera una copia espejo de los discos duros de 'Reyes'. Eso ya se hizo y esa actitud genera confianza, porque es un gesto de buena voluntad política. Usted comprende que no se puede tener en un asunto, tan delicado como este, información retaceada frente a lo que se dice en esos discos.

A Ecuador no podemos pedirle cuentas por los campamentos de las Farc que están de este lado de la frontera, pero sí esperar que nos ayuden con los que están del lado de allá. ¿Sí los están combatiendo?

Durante el gobierno del presidente Correa es cuando más campamentos se han desmantelado por parte de nuestras Fuerzas Armadas. Existe una política para que no se opere ilegalmente de este lado de la frontera. Es un hecho, una actitud. Hoy día, el Gobierno colombiano ha multiplicado su presencia y sus operaciones militares en la zona, lo cual era uno de los puntos sensibles que había planteado el Ecuador. Esas actitudes generan confianza y nos ponen en un escenario diferente al de años de atrás.

Usted, que es un hombre que viene de una izquierda culta, ¿qué piensa de las Farc?

Personalmente, creo que el proyecto político que alguna vez pudieron tener se ha desdibujado completamente. Sus prácticas no corresponden a la realización de una sociedad más justa, más solidaria, ni a la construcción de un ser humano que asume el respeto de los demás seres humanos. Por lo tanto, no creo que impulsen una política progresista, una política de izquierda, por decirlo de alguna manera.

Es alentador escucharlo decir eso. A los colombianos nos mortifica que Ecuador diga que es neutral frente a las Farc, que nos han traído a los colombianos tanto dolor y desolación...

Eso es lo que siempre he pensado sobre las Farc y que, incluso, ha salido publicado en algunos periódicos. Lo que el presidente Correa señala es la posición del Estado ecuatoriano. Asumimos una neutralidad ante un conflicto del Estado colombiano. Eso no significa que el Gobierno de Ecuador apoye a ningún grupo irregular, llámense Farc, 'paras' o del cualquiera otra manera.

Se calculan en cerca de 30.000 los colombianos refugiados en el Ecuador. ¿Qué espera su Gobierno que suceda con ellos, ahora que comienza a aliviarse la situación del conflicto interno en Colombia?

El de los refugiados es, ante todo, un problema humanitario. Dejan atrás su familia, su tierra; se desplazan en condiciones que humanitariamente debe llamarnos a unas acciones solidarias. Como Ministro de Educación, pedí una reglamentación que facilitó el acceso al sistema educativo de los refugiados sin exigir papeles. En el pasado no había un reconocimiento del problema. Reconocerlo es un primer paso para poder solucionarlo.

Frente a las diferencias surgidas con Colombia, usted siempre perteneció a una línea moderada, partidaria de aliviar la situación. ¿Es de los que se preocupan cada vez que el presidente Chávez llama por teléfono al presidente Correa?

El presidente Correa habla con todos los mandatarios de la región. Y con todos se tiene una relación fraterna. Ecuador es una nación soberana, que tiene derecho de tener relaciones con cualquier país del mundo, sin que nadie le diga con quién debe y con quién no.

Nosotros también hemos cambiado, porque el presidente Chávez es nuestro nuevo mejor amigo. Por ese mismo motivo, le quiero preguntar: ¿de qué lado se va a poner Ecuador en la elección del presidente de Unasur? ¿Va a apoyar al candidato venezolano o a la colombiana?

Esa es una información que todavía no tengo y, por lo tanto, no puedo hablar al respecto.

Espero que nos haga alguna varita por ahí por debajo de cuerdas...
(Risas).


Qué opina de lo que los WikiLeaks han revelado acerca de lo que piensa la diplomacia de EE. UU. sobre el presidente Correa? Lo consideran un Presidente "rescatable". ¿Eso le causa gracia o le parece una falta de respeto?

Ciertamente uno puede sonreír frente a determinadas afirmaciones de carácter metafórico para referirse a aliados o a gobiernos con los que no se tiene muy buena relación, al hacer caracterizaciones de las personas. Pueden tomarse con cierto sentido del humor, pero, al mismo tiempo, revela que el servicio exterior norteamericano es no solamente una representación diplomática en un país sino también un espacio que le permite al Gobierno norteamericano absorber toda la información que requiere para su propio proyecto. En términos generales, lo que se revela ahí no es ni mucho menos prueba de nada. Son opiniones de funcionarios norteamericanos alrededor del mundo.

No puedo despedirlo sin preguntarle si es cierto que usted es experto en literatura de autores colombianos...

Experto no lo soy. Soy un conocedor de la literatura porque es mi especialidad. Pero, obviamente, hay un autor central que es García Márquez, de quien conozco casi toda su obra, lo mismo que de Álvaro Mutis. Entre los contemporáneos, mi admiración es para Mario Mendoza y su Satanás, esa visión de la gente que intenta salir de la espiral de violencia, luego de aquel asesinato en un restaurante de Bogotá, o para Jorge Franco y su Rosario Tijeras, realmente interesante en lo que tiene que ver con el planteamiento de la violencia y del amor. Tengo en el velador para leer Melodrama. Y como soy profesor de literatura del siglo 19, de textos colombianos de esa época, sigue siendo una de mis novelas favoritas María. Y hay toda una línea de poetas como Porfirio Barba Jacob, Eduardo Carranza, León de Greiff...

¿Ve que tenía razón en lo de que usted es un experto? En nombre de los colombianos, le doy la bienvenida a nuestro país y espero que con su presencia estas relaciones con Ecuador vuelvan a la normalidad. Como debe ser...

Muchas gracias.

MARÍA ISABEL RUEDA
ESPECIAL PARA EL TIEMPO, DE BOGOTÁ, COLOMBIA
Publicado el lunes 20 de noviembre de 2010